Javier Rodríguez Pequeño y la paradoja de la novela negra

Escrito en mayo 7, 2009
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En un mundo tan cambiante como el actual, en el que todo parece pasajero, el mantenimiento de la literatura policiaca resulta una paradoja. Para Javier Rodríguez Pequeño, el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid que ha intervenido en el congreso, la razón que permite explicar esa perdurabilidad reside en su carácter camaleónico. Bajo esa premisa, su intervención ha ido repasando diversas etapas del género, desde el policial clásico hasta los más recientes éxitos de Stig Larsson, analizando de qué forma las novelas han ido cambiando en su afán de reflejar la realidad. Lee más

Realidades y ficciones con Nacho Faerna

Escrito en mayo 6, 2009
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img_4201Una de las características que se cumplen en un guionista, por lo menos en uno de los buenos, es la práctica de una reflexión constante sobre los mecanismos de la narración. Nacho Faerna lleva años trabajando en series de televisión, escribiendo para el cine y también algunas brillantes novelas y relatos. Su conferencia sirvió para proponer interesantes puntos de debate sobre la relación entre realidad y ficción en toda creación literaria y en el género negro en particular. Con un viaje que iba desde “A sangre fría” de Capote hasta “El adversario” de Jean-Claude Carriere, Faerna ha transitado por las novelas fronterizas que abordan la criminalidad y tienen en cuenta la realidad, demostrando la delgada línea que las separa de una inclusión genérica, y constatando además una paradoja: en un género al que se considera apegado a la realidad, se tiende a excluir a aquéllas obras que la incorporan de una manera más evidente. Lee más

Eugenio Fuentes, el investigador de biografías

Escrito en mayo 5, 2009
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fuentesEugenio Fuentes se ha convertido en una de las voces más sólidas de la narrativa negra española. Con una novela recién publicada –”Contrarreloj” (Ed. Tusquets)– protagonizada por el detective privado Ricardo Cupido y traducciones a doce idiomas de sus últimas obras, Fuentes es un ejemplo de dedicación, talento y cuidado de cada detalle de su obra. Su charla comenzó elogiando el ejercicio de la discrepancia y practicándola con algunas de las opiniones lanzadas por la mañana por Fernando Savater. Una idea: la teoría de la coartada resulta insuficiente para lo que se escribe en el siglo XXI, ya que no se puede actuar como si la fragmentación y la incertidumbre que ocuparon el siglo XX no hubieran existido. Fuentes considera superada también la peripecia en la que se basa la novela negra clásica, por lo que considera que el género no ha dado lo mejor de sí mismo, que tendrán que venir escritores que saquen de los callejones sin salida a los que se han abocado las dos ramas del género. En ese camino está él, que no se considera a sí mismo un escritor de novela negra aunque el mercado lo incluya ahí, y leyendo cada una de sus obras se puede comprobar que huye de tópicos. Lee más

Fernando Savater, elogio de la novela de intriga

Escrito en mayo 5, 2009
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Filósofo, novelista, intelectual con gran presencia política… y amante de la novela policiaca. Fernando Savater demostró todo su conocimiento como lector voraz de novela popular lanzando un alegato a favor de la novela de intriga, la de la vieja usanza, aquella donde un detective resolvía en las últimas páginas al culpable de un crimen que había trastocado el orden. Agatha Christie, Conan Doyle, Simenon, Freeman Wills Croft, Chesterton… los nombres clásicos, aquellos que escribían novelas cuyos títulos solían empezar por “El caso de…”. A la vez que Savater lanzaba como lector este elogio, la novela negra recibía sus irónicas y explícitas puyas, que se resumían en una: mayoritariamente, le aburre.

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Pérez Millán abre el congreso deconstruyendo el cine clásico

Escrito en mayo 5, 2009
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Sin sobresaltos ni cambios de última hora sobre el horario previsto, el V Congreso de Novela y Cine Negro ha dado inicio. Después de la pertinente bendición de las autoridades académicas en la inauguración oficial, una proyección audiovisual con imágenes de cine negro a ritmo de Enrique Morente, Johnny Cash y Patti Smith ha dado el pistoletazo de salida al congreso. 

La primera ponencia de la mañana ha sido la de Juan Antonio Pérez Millán, coordinador de la Filmoteca de Castilla y León, sede de la sala en la que se desarrolla el evento. Con la mirada puesta en el cine negro clásico que desarrolló la industria hollywodiense durante las décadas de 1930, 1940 y 1950, Pérez Millán ha analizado de qué forma el andamiaje formal de las películas implica mucho más de lo que una mirada neófita pudiera suponer. Sin que el espectador lo sepa ni sea consciente, miles de significados puede haber en una elección de plano o en una forma de encuadrar. De ahí que en la España de la posguerra todos los niños quisieran ser vaqueros y no indios, no sólo por el mensaje triunfalista que destilaban las acciones de los cow-boys -siempre victoriosos en su lucha contra los pieles rojas-, sino también por que los procedimientos para mostrar a unos y a otros en pantalla estaban regidos por criterios que tenían más que ver con la política con el simple ornato formal: ángulo picado para los empequeñecidos “malos”, ángulo contrapicado para los grandiosos “buenos”; elegantes caballos para los impecables jinetes del Séptimo de Caballería, hambrientos jamelgos para los piojosos pieles rojas…

En el cine negro, tales procedimientos estuvieron especialmente condicionados por el férreo “código Hays”, que obligó a los directores a hacer de sus películas en muchas ocasiones alegatos en favor del orden establecido y de la moral ultraconservadora. No sólo no había besos ni nada que pudiese inducir al espectador a pensamientos pecaminosos, sino que, por ejemplo, las películas de gansters siempre terminaban con la caída en desgracia del protagonista: el Cody Jarret de “Al rojo vivo” calcinado en una azotea o el Little Caesar de “Hampa Dorada” hundido en la más absoluta miseria. Y es que el criminal, al menos en el cine clásico, nunca gana.

Para terminar su intervención, el coordinador de la Filmoteca ha proyectado varias secuencias de dos películas míticas en el imaginario colectivo del cine negro, deconstruyendo sus procesos de creación para explicar su mensaje implícito. Así, el barroquismo del plano-secuencia inicial de “Sed de mal” ha sido interpretado como el símbolo de la ambigüedad de la que la película, como todo el cine de frontera, habla. Del mismo modo, las secuencias preliminares de “Los violentos años 20″ fueron construidas formalmente, según Pérez Millán, para que el espectador, de modo inconsciente, interpretara el personaje interpretado por James Cagney como perfecto ejemplo de pardillo al que la sociedad, siempre culpable, corrompe para transformarlo en un mafioso de altos vuelos.

“Geografías en negro”, una nueva publicación

Escrito en abril 13, 2009
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Geografías en Negro. Escenarios del género criminal

Una de las consignas bajo la que se gestó el Congreso de Novela y Cine Negro de Salamanca fue la de no dejar que las intervenciones de los participantes no quedaran en el vacío. Dicen que las palabras se las lleva el viento, y, por eso, desde la primera edición, un libro ha ido dando constancia de las conferencias que se han ido celebrando en el evento.  Este año, el título de ese volumen es “Geografías en negro. Escenarios de la ficción criminal”. Publicado por la editorial Montesinos, recoge las principales aportaciones del congreso del pasado año e indaga en las relaciones entre los escenarios urbanos y la ficción criminal a través de diecisiete textos divididos en tres bloques temáticos: artículos de investigación (“Escenarios de la teoría”), reflexiones de creadores (“Escenarios de la creación”) y relatos (“Escenarios de la ficción”). Prologado por Joan Ramon Resina, incluye aportaciones de Iván Martín Cerezo, Àlex Martín Escribà, José F. Colmeiro, Antonio Marcos Sánchez, José Antonio Cordón, Enric Sullà Álvarez, Javier Sánchez Zapatero, María Marcos Ramos, Francisco Javier Frutos , Joaquín Leguina, José Ángel Mañas, Antonio Jiménez Barca, Lluís Gutiérrez, Joaquín Guerrero-Casasola, Jorge Sánchez Cabezudo, Juan Madrid y Amir Valle.

La Lista Negra, nuevos culpables del policial español

Escrito en marzo 5, 2009
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cubierta-la-lista-negraLas publicaciones del Congreso de Novela y Cine Negro de la Universidad de Salamanca miran a la ficción. Esta es la idea bajo este libro, “La Lista Negra, nuevos culpables del policial español”, una selección de nuevas miradas, escritores que irrumpen con fuerza en la narrativa negrocriminal. Los veinte autores reunidos en la presente antología son ya algo más que sospechosos habituales en las ruedas de reconocimiento de la narrativa policial española. Si abrimos el sumario, comprobaremos que la mayoría son buscados por más de una novela policial de éxito, y quien menos empieza ya a sonar en los bajos fondos literarios entre murmullos de cauteloso respeto. El lector que se adentre en ellos encontrará, como señalan los antólogos de este volumen, no sólo nuevas miradas sobre el policial español, sino también una lista negra de autores de los que se hablará cada vez más junto a algunos ya consagrados.

La lista negra. Nuevos culpables del policial español
Edición y prólogo de Àlex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero.
Relatos: Domingo Villar, Pedro de Paz, Ricardo Bosque, Antonio Jiménez Barca, Lluís Gutiérrez, Nacho Faerna, Juan Aparicio Belmonte, Óscar Urra, José Luis Correa, Carlos M. Ortega Vilas, Laura Malasaña, Carles Quílez, Empar Fernández y Pablo Bonell Goytisolo, Juan Ramón Biedma, Luis García Jambrina, Javier Puebla, José Ángel Mañas y Antonio Domínguez Leiva, Joaquín Guerrero Casasola.
Editorial Salto de Página. Ficha del libro en la editorial.

Ya está en marcha el V Congreso

Escrito en marzo 5, 2009
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cartelcongreso2009Han comenzado los preparativos del V Congreso de Novela y Cine Negro. Con el título de “Realidad y ficción criminal”, el evento se ocupará este año de analizar las relaciones del género negro con el contexto social e histórico en el que surge. Las sesiones se desarrollarán entre el 5 y el 8 de mayo -de martes a jueves- en la Filmoteca de Castilla y León (C/ Gonzala Santana).

La tramitación para matricularse ha de realizarse a través de la página web de Cursos de la Universidad de Salamanca. Los alumnos de la USAL que participen en el Congreso obtendrán 3 créditos de libre elección.

El programa será presentado públicamente dentro algunas semanas. Por
ahora, ya han confirmado sus asistencia los directores de cine Agustín Díaz-Yanes y Mariano Barroso;  los escritores Fernando Savater,
Suso de Toro, Eugenio Fuentes, Domingo Villar, Nacho Faerna -guionista
también de series policiacas como El comisario- y Alejando M. Gallo
-quien combina su actividad literaria con la labor de jefe de Policía de
Gijón-; los profesores Javier Rodríguez
Pequeño, Agustín Reyes Torres y Kama Gutier -autora de Ciudad final, una
novela que mezcla peripecia autobiográfica con procedimientos de
investigación para aportar luz sobre los crímenes de Ciudad Juárez; el
director de la Filmoteca de Castilla y León Juan Antonio Pérez Millán; y
la banda de jazz liderada por Manuel López Boy, que realizará en el
congreso un espectáculo que combinará música, cine y novela negra.

Además, durante las sesiones del congreso se presentarán Geografías en negro. Escenarios del género criminal (Montesinos, 2009) -el libro que recoge las aportaciones de los asistentes al congreso de  2008, que versó sobre las relaciones entre la ciudad y el género negro- y La lista negra.
Nuevos culpables del policial español
(Salto de Pagina) -compilación
inédita de cuentos policiacos editada y prologada por Àlex Martín Escribá
y Javier Sánchez Zapatero, directores del Congreso-.

“Palabras que matan”, descubriendo al asesino

Escrito en mayo 10, 2008
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Ya está en las librerías el libro “Palabras que matan. Asesinos y violencia en la ficción criminal”, editado por Almuzara, una nueva entrega de la línea de publicaciones con la que intentamos que el Congreso se conserve no sólo en nuestra memoria sino en alguna estantería que otra, y, de paso, aportar puntos de vista al estudio de la literatura del género que más nos gusta.

Paco Camarasa, responsable de la librería Negra y Criminal -epicentro comercial del género en España- presentó el trabajo editado por los organizadores del congreso, los profesores Àlex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero. En él han incluido un amplio abanico de miradas sobre el antagonista por excelencia de la literatura del género que más nos gusta. Algunos nombres propios: James M. Cain, Jim Thompson, Dexter, Truman Capote, Manuel Vázquez Montalbán, “la viuda negra”, CSI, Colombo, Tarantino, Ted Bundy, Hannibal Lecter… o Manuel González de la Aleja, Antonio Marcos, Georges Tyras, Rosa Pellicer, Esther Álvarez, Emilio Frechilla, Miguel Orós, Pepe Colubi, Enrique Urbizu, María Marcos, Pedro Sangro o Jesús Palacios.

En nuestra página de publicaciones puedes ver todas las ediciones de estas “actas enriquecidas” del congreso.

Arqueología audiovisual del crimen

Escrito en mayo 10, 2008
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Parece lógico que si vivimos en la era de lo audiovisual, haya investigadores que dediquen su tiempo a bucear en los primeros momentos de esta cultura. Uno de ellos es Francisco Javier Frutos, profesor de la Universidad de Salamanca y especialista en ese área que se ha dado en llamar precine, o lo que es lo mismo, espectáculos audiovisuales anteriores a que los Lumière, Edison o quien quiera que fuese inventara el cinematógrafo. Bajo su ciudado se expone en la Filmoteca de Salamanca la colección “Artilugios para fascinar”, un inventario interactivo de linternas mágicas, quinetoscopios y demás aparatos coleccionados por Basilio Martín Patino, que ofrecían al público del siglo XIX mundos posibles a través de la imagen en movimiento. Para el Congreso, Javier -habitual colaborador de la organización en las imprescindibles tareas técnicas- preparó una ponencia titulada “Crimen y ciudad en el cine de los orígenes (1895-1912)” que ofreció pequeñas joyas mudas que nos han hecho reflexionar sobre ciertas verdades heredadas acerca de la representación del crimen y la violencia en el cine. Lee más

José Ángel Mañas, mirada desde la frontera del género

Escrito en mayo 9, 2008
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A punto de publicar una nueva novela titulada “La Pella”, José Ángel Mañas se acercó al Congreso para relatar en su sesión de clausura la forma en que ha introducido la ciudad y el crimen en su narrativa. Ambos aspectos están muy presentes en su obra: una ciudad, Madrid, y casos criminales que le permiten entrar en mentes enfermas. El autor repasó momentos de su obra, salpicados con referencias musicales, literarias y biográficas, deteniéndose en la década de los noventa: “Uno es de la época en la que ha sido joven. Baroja dijo que el hombre se forma definitivamente entre los dieciocho y los veintitrés años. Para mí fueron los noventa”, dijo el autor, que considera este momento propicio para la novela negra por la “pérdida de confianza en las instituciones, un déficit de sentido de la ciudadanía”. Lee más

Un cine negro sobre “nuestros chungos”

Escrito en mayo 8, 2008
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Jore Sánchez-Cabezudo, en SalamancaEl pase de la película “La noche de los girasoles” arrancó aplausos en la sala, donde se podía contar la tensión momentos antes del desenlace final. Jorge Sánchez-Cabezudo, inmerso en pleno proceso de escritura del guión de su próximo largometraje, presentó su “opera prima” en el Congreso como un contraste entre tanto discurso urbano: la acción –protagonizada por Carmelo Gómez y Mariano Alameda– se desarrolla en pleno campo, un entorno rural que se sale de los clichés del cine negro clásico, un enfoque atípico que representa un intento por retratar con credibilidad el crimen que tenemos más al alcance de la mano, o como dijo el director, un cine negro sobre “nuestros chungos”. Lee más

De venereo contrabando

Escrito en mayo 8, 2008
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“Del barrio chino a la ciudad global: el largo viaje de Pepe Carvalho” es el título de la ponencia con la que el profesor de la Michigan State University, José F. Colmeiro, ha profundizado en la construcción simbólica de los barrios chinos como lugares de marginación y vicio, sirviéndose del paisaje vital del detective creado por Manuel Vázquez Montalbán y su relación de progresivo alejamiento del barrio chino de Barcelona. Colmeiro ha trazado un recorrido que imbrica de una manera clara lo literario con la conversión de la capital catalana en un espacio que asume las contradicciones de un mercado global del turismo.

Durante los treinta años en los que se prolonga la saga de Carvalho -comenzando con “Tatuaje” (1974), ya que “Yo maté a Kennedy”, donde aparece por primera vez el personaje, no sigue los parámetros de la serie-, el detective va alejándose progresivamente de su ciudad: “El investigador tiene que saber leer la ciudad, buscar entre sus habitantes y sus lugares, la trama que proponen crímenes que esconden deseos y carencias. Pero su transformación la vuelve opaca. A partir de los años 90, Carvalho pierde su norte, se enfrenta a su fracaso y huye de la ciudad”, afirmó Colmeiro, autor de “Crónica del desencanto”, uno de los estudios de referencia sobre Vázquez Montalbán. Lee más

Antonio Jiménez Barca, de vuelta al barrio

Escrito en mayo 8, 2008
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Antonio Jiménez Barca (izquierda) conversa con Enric Sullà(Antonio Jiménez Barca, izquierda, conversa con Enric Sullà)

“La M-30 era una frontera. No éramos de Madrid, pero tampoco de otro sitio. Vivíamos en barrios sin identidad, zonas de aluvión, con gente llegada de todas partes. Nosotros queríamos salir del barrio y ser de Madrid, en ese momento en el que no pertenecías a nada más que a ti mismo y a tus amigos”. Lo dice Antonio Jiménez Barca al referirse a su vida de adolescente en la periferia de Madrid y a su novela, “Deudas pendientes”, editada por El Tercer Nombre, una primera obra que ganó el prestigioso Premio Hammett en la Semana Negra de Gijón. Su aportación al Congreso ha servido para esclarecer la relación entre novela negra y periodismo, oficio que ejerce en el diario “El País” desde 1994.

Jiménez Barca ha acostumbrado a abrir bien los ojos y aguzar el oído, a valorar como tesoros las historias que esconde cualquier persona, y a llevarlas al papel del periódico, pero también a la novela. Para él, la singularidad de la novela negra consiste en que “el escritor saca al personaje a la calle, en un ámbito muy urbano. Y en esto se parece al periodismo: en la redacción no ocurre nada, las historias están en la calle. La relación entre novela negra y periodismo reside en la actitud de salir fuera”. Ha aludido a que en obras clásicas como “Lazarillo de Tormes” o “El Quijote” ya ocurría algo parecido: Cervantes saca a su protagonista y lo pone en el camino, donde le van sucediendo cosas. Quizá los teóricos de la literatura puedan buscar ahí huellas que seguir. Lee más

Relojes y ciudades

Escrito en mayo 8, 2008
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De cómo contar la misma historia varias veces, en diferentes lenguajes, culturas y contextos, ha hablado hoy el catedrático de Teoría de la Literatura de la Universitat Autònoma de Barcelona Enric Sullà. La novela de Kenneth Fearing “El gran reloj” ha sido el punto de partida de su charla, que ha ido desgranando su argumento y las variaciones que ha sufrido en las tres adaptaciones cinematográficas que de ella se han hecho: la clásica norteamericana “El reloj asesino”, la más actual “No hay salida” y la francesa “Police Phiton 357″ -versión no confesa, en la que, sin embargo, no es difícil detectar su antecedente literario-. Lee más

Retrato de detective con ciudad al fondo

Escrito en mayo 7, 2008
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Iván Martín Cerezo, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, ha basado su intervención en el punto temático sobre el que gira el Congreso de este año. Su ponencia “La ciudad como elemento distintivo en el género policiaco” ha servido para contextualizar toda la evolución de la narrativa criminal -comenzando por el policiaco y terminando en los albores de la novela negra clásica norteamericana- y cómo inevitablemene se configura la imagen del crimen como algo habitual en la urbe moderna.

Buscando en las novelas de Edgar Allan Poe, Martín ha destacado la confluencia en el “padre del policiaco” de todas las corrientes de la época: romanticismo, pensamiento ilustrado y positivismo. En obras como “El misterio de Marie Roget”, Poe afianza ese personaje que busca una verdad que se oculta y una idea de la justicia en sentido abstracto. Será con Conan Doyle y su Sherlock Holmes cuando aparece el mito y se establecen los cánones que serán repetidos una y otra vez: detective, acompañante-narrador, entorno urbano y enigma como base del desarrollo de la historia.

En este entorno, la ciudad aparece como un decorado sin demasiado protagonismo. En cambio, cuando aparece la narrativa de autores como Hammett y Chandler, lo urbano comienza a tomar un papel importante, revelando todas sus claves de entramados de violencia y relaciones de poder. Ejemplos como la Poisonville de “Cosecha roja”, de Hammett, ilustran de qué forma la ciudad se erige en protagonista.

Las tripas de la industria editorial negra

Escrito en mayo 7, 2008
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José Antonio Cordón, profesor de la Universidad de Salamanca y codirector del master de edición de Santillana, ha urgado en las tripas de la industria editorial para mostrar, números en mano, cuál es la aceptación del género negro tanto en hábitos de lectura, compra y repercusión crítica. Cordón ha aportado un punto de vista que habitualmente se deja de lado cuando la atención se centra en el análisis de los contenidos literarios: ¿qué factores determinan el éxito o el fracaso de un libro? ¿Qué estrategias utilizan las editoriales para otorgar visibilidad a sus productos?

Las conclusiones de José Antonio Cordón, obtenidas de investigaciones con encuestas y estadísticas ofrecidas por organismos como el Gremio de Editores, permiten hacer una lectura optimista del estado de salud de la novela negra: es un sector saneado económicamente, que gana en penetración en los ámbitos académicos, cuenta con unas tiradas medias aceptables y el propio contenido genérico es uno de los principales factores a la hora de leer o comprar un libro. Además, es uno de los grupos literarios en los que el número de ejemplares vendidos es más similar al de los impresos: unos tres millones anuales. Lee más

Ritmos negros para la realidad

Escrito en mayo 7, 2008
Archivado en Cine, Narrativa

En las dos novelas que ha publicado el escritor catalán Lluís Gutiérrez hay elementos musicales ya desde sus títulos. “Putas, diamantes y cante jondo” y “La música de los muertos” demuestran el estilo narrativo de un autor que tiene una gran querencia por los ambientes y que, sin embargo, nunca pierde de vista los detalles. Su charla en el Congreso ha estado cargada de música: “Jazz y blues en el género negro” ha dejado escuchar su voz -cargada de sugerencias en secuencias cinematográficas arquetípicas y enunciadas improvisadamente- y la de los músicos que han cultivado estos dos géneros musicales a lo largo de la historia. “Cualquier género puedo llevar asociado un tipo de música. Pero no conozco otro que tenga una vinculación tan clara como el género negro”, afirmó. Gutiérrez colocó el punto coincidente de ambos en la necesidad de expresar algo muy determinado: el dolor de la marginación en el caso del blues y la realidad que no lograba calar en la literatura de una América metida en plena Depresión. Lee más

La violencia como exorcismo

Escrito en mayo 7, 2008
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Cuando encontrar estudios de novela policiaca española era poco menos que una quimera, Joan Ramon Resina publicó un magistral ensayo titulado “Un cadáver en la cocina”. Editado por Anthropos, el texto de este catedrático que actualmente ejerce en la Universidad de Stanford se ocupaba de la obra de una serie de autores policiacos -Fuster o Vázquez Montalbán, entre otros- vinculados por la denominada “cultura del desencanto” con la que determinados intelectuales se enfrentaron a los cambios efectuados durante la Transición.

A pesar de que durante los últimos años Resina se ha ocupado de variados y diversos temas de investigación, desde lo medieval hasta la posmodernidad, la pasión por la novela negra siempre ha estado presente en su obra crítica y ensayística. Así, en su intervención de hoy en el congreso ha efectuado un repaso del género -desde los relatos protagonizados por el sabio erudito Zadig de Voltaire hasta “La caverna de las ideas”, la novela que Juan Carlos Somoza escribió en 2000- incidiendo en su relación con la violencia. Partiendo de la tesis de que toda novela negra puede ser interpretada como una forma de catalizar la violencia imperante en la sociedad y utilizando el orangután de Poe como modelo, Resina ha expuesto su concepción dual del género, mostrando cómo víctima y culpable no son sino dos caras de una misma moneda.

“El Pera”, volando vengo

Escrito en mayo 6, 2008
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Se dice del género negro que es una de las formas artísticas que más y mejor saben reflejar la realidad. Siguiendo esa misma consigna, el congreso siempre ha intentado abrir sus sesiones -además de a creadores y expertos- a personas que expongan que los personajes y las tramas de la ficción criminal acostumbran a tener un correlato real. Así, en el II congreso estuvo con nosotros Juan-Carlos Arias, un detective privado que además de ejercer como tal novelaba sus caso, y en el III el médico forense Miguel Orós. Este año, el nexo del curso con la realidad lo ha protagonizado Juan Carlos Delgado “El Pera”.

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El Madrid de Joaquín Leguina

Escrito en mayo 6, 2008
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Joaquín Leguina es escritor. Y estadístico. Aunque se le sigue reconociendo por su pasada etapa política al frente de cargos de relevancia en la administración pública. Quizá por eso no ha parado de atender a los periodistas desde que se ha bajado del coche hasta que, a la una en punto, tenía que empezar su conferencia, titulada “Ciudad en negro”. Sus novelas protagonizadas por Baquedano, editadas por la salmantina Tropismos-Témpora, aportan un punto de vista original al género: el investigador es un prejubilado de la banca que hace de abogado de causas generalmente perdidas. Y, sirviéndose de este personaje, realiza una recreación personal de Madrid.

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Nota roja en México DF

Escrito en mayo 6, 2008
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Estamos en marcha. Después de la inauguración a cargo de las autoridades responsables y patrocinadoras del Congreso, el programa comienza a dejar frases, teorías y conocimientos sobre vertientes muy dispares del género negro. Juan Antonio Pérez Millán ha desgranado con precisión y abundancia de detalles las películas que se proyectarán como complemento a las charlas y conferencias. “Volando voy”, la historia de Juan Carlos Delgado, “El Pera”, al que esperamos para esta tarde; “La noche de los girasoles”, ópera prima de Jorge Sánchez-Cabezudo, al que tendremos entre nosotros el jueves; y también dos clásicos de altura: “La jungla de asfalto”, de Jonh Huston, y “Furia”, de Fritz Lang.

Entre los escritores, el encargado de abrir el fuego ha sido Joaquín Guerrero-Casasola, escritor y guionista mexicano que desde hace unos años está afincado en Salamanca. Desde aquí ha publicado su primera novela, “Ley Garrote”, Premio Editorial Roca, una historia dura en la que nos retrata a un México DF inquieto por una violencia difícil de domesticar. En su charla, titulada “Ciudad de México: crónica de los días rojos”, Joaquín Guerrero ha querido huir de esa imagen estereotipada de la megalópolis (30 millones de habitantes) para buscar el paisaje vital de sus habitantes y de qué manera se entiende allí el crimen y, en última instancia, la muerte.

Reflejado de manera abundante en la narrativa y en menor medida en el cine, la crónica negra ha encontrado en el periodismo gráfico y la “nota roja” (páginas de sucesos) una narrativa que ficcionaliza el crimen, convirtiendo las crónicas periodísticas en auténticos cuentos. Al mismo tiempo, el escritor realiza un discurso sobre la construcción de una ciudad: de cómo alrededor de comienzos del siglo XX empiezan a llegar campesinos a la hasta entonces modesta urbe. Las casonas coloniales se convierten en albergues, pequeños apartamentos que promovían la convivencia familiar. El ciclo se cerraría en la actualidad, donde a través de un reportaje de actualidad, Guerrero-Casasola nos da a conocer el antiguo barrio de Tepito como un reducto donde las organizaciones de narcotraficantes viven como en auténticas fortalezas, rodeadas de hombres armados.

“La vida no vale nada” o “Vamos muriendo todos porque están enterrando gratis” son letras de canciones con las que el autor ha ilustrado el sentido de la muerte en la ciudad mexicana. Recorriendo películas, artículos de prensa y música, Joaquín Guerrero nos ha hecho bucear en la cultura popular y encontrar ese sentido de lo “negro” con el que parecen convivir sus habitantes. Especial mención ha realizado de la película “Los olvidados”, de Luis Buñuel, a la que califica como auténtica película negra, donde por primera vez se pasa de la burla cómica del poder de filmes como los protagonizados por Cantinflas a enseñar los vertederos de los arrabales, la delincuencia juvenil de los barrios marginales, el poco futuro para las clases más desfavorecidas.

Ha sido una charla muy documentada y alejada de tópicos que cumple uno de esos alicientes de la buena novela negra: hacernos conocer otras realidades pasadas por el filtro de la ficción.

IV Congreso. Crimen y Ciudad

Escrito en marzo 21, 2008
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cartel08Hola Amigos. Os anunciamos que ya está casi todo preparado para la cuarta edición del Congreso de Novela y Cine Negro de la Universidad de Salamanca. Este año se celebrará entre el 6 y el 9 de mayo y contará de nuevo con destacados escritores, cineastas y especialistas en el género. El tema global es “Crimen y Ciudad”, dos conceptos que parecen indisolubles dentro de la novela negra clásica y que analizaremos desde esta doble perspectiva. La matrícula se encuentra ya abierta y hoy os presentamos el cartel de esta nueva edición. En breve, muchas más noticias aquí. En unos días, confirmaremos la lista de participantes.

Presentación del libro “Informe Confidencial” en Barcelona

Escrito en mayo 22, 2007
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El jueves, 24 de mayo, estaremos en Barcelona presentando el libro Informe Confidencial. La figura del detective en el género negro, recién editado por Difácil. Será en la librería Negra y Criminal (C/ de la Sal, 3. Barceloneta), uno de los centros neurálgicos del género, a las siete y media de la tarde. Ésta es la segunda publicación que genera el Congreso de Novela y Cine Negro de la Universidad de Salamanca e intentamos, partiendo de la recopilación de las ponencias de cada año, trazar un panorama por algunos de los elementos clave del género, conjugando amenidad y rigor científico.
En nuestra página de publicaciones tenéis acceso a todos los datos del libro, incluyendo su índice y prólogo.

Os esperamos.

Jesús Palacios, genealogía del ‘serial killer’

Escrito en mayo 16, 2007
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Jesús PalaciosCon evidente retraso, reseñamos la ponencia de Jesús Palacios, que cerró el congreso de este año con el sugerente título de “Mis psicópatas favoritos”. En ella, este especialista en cultura popular –y autor de un libro de referencia sobre el tema, Psychokillers– trazó una genealogía de la aparición de la figura del asesino en serie a lo largo de la historia de la literatura y el cine. Todo comenzaría en la era moderna la aparición –real– de Jack el Destripador en el Londres del año 1890 y toda la cobertura mediática que recibió a través de la prensa sensacionalista y las novelas de penique. La literatura explotó después una figura que estaría a medio camino entre el monstruo romántico y gótico y esta nueva forma de matar del enfermo mental, poseedor de una patología frecuentemente de carácter sexual en la no parece haber móviles o motivos lógicos para sus crímenes. En este paso intermedio estaría El fantasma de la Ópera o Los crímenes del museo de cera, que todavía se moverán por venganza.
El asesino en serie entre en la novela negra a través de la pulp fiction, con obras como El hombre leopardo, llevada al cine por Jacques Tourneur– con una hábil conjunción de misterio y un terror rayano en lo sobrenatural. Psicosis, de Robert Bloch, novela cuya calidad destaca Palacios, será el gran exponente: estética de cine negro con la búsqueda de una explicación lógica más una atmósfera sobrenatural. El criminal ya no mata por venganza sino por algo que está dentro de su psique. La vaga inspiración de Bloch en el caso de Ed Gein, quizá el primer asesino en serie contemporáneo, hace que ficción y realidad vayan a retroalimentarse en el futuro, creando una figura compleja.
Para Jesús Palacios, la investigación de la figura del criminal serial vendría a ser una catarsis para la sociedad y, de otro lado, una exploración de las áreas oscuras de lo humano. También, siguiendo las genealogías de la imagen y la narración, es posible encontrar cruces donde la alta cultura y la cultura popular se mezclan y bifurcan, aludiendo por ejemplo a Santuario, una novela muy negra de William Faulkner. Dentro de esta investigación, Palacios apunta una teoría que está estudiando y que pronto verá la luz en un libro: la influencia de las películas del western violento de los años sesenta y setenta en el splater, películas sangrientas como La Matanza de Texas (1974). Con la proyección de secuencias de La noche de los gigantes (Robert Mulligan, 1968) –y su asesino solitario Salvaje, reflejo de los apaches desplazados y solitarios–, La venganza de Ulzana (1972) o La banda de los Grissom (1971), ambas de Robert Aldrich, demostró cómo existen modos de narrar, personajes y situaciones muy parecidas. Y también lanza una hipótesis: hasta qué punto el gore, en su etapa inicial, refleja una mala conciencia por la colonización americana de los pueblos indios.

Manuel González de la Aleja, los mecanismos del crimen literario

Escrito en mayo 11, 2007
Archivado en Cine, Narrativa

Manuel González de la Aleja, Profesor Titular del Departamento de Inglés de la Universidad de Salamanca, ha abierto la jornada de la mañana con una ponencia que ha puesto en cuestión, de una manera divertida y rigurosa, los mecanismos que diferencian al crimen real del crimen literario y que podrían resumirse en uno: en la novela, todo crimen acaba teniendo una explicación lógica que el detective debe encontrar. Gran conocedor de la cultura popular anglosajona, Manuel González de la Aleja ha ilustrado su tesis con todo tipo de ejemplos: desde los clásicos de la novela policíaca, a las revistas pulp del paso a la novela negra, el cómic, el cine y las series de televisión.
Partiendo de una famosa frase que Raymond Chandler escribió en su libro El simple arte de matar, una de cuyas ediciones en español está anotada por Manuel González, se ha descrito al detective como un personaje totalmente literario que define todo el género, un hombre –algo ya no necesario, porque hay hasta novelas de detective-gato– que se mueve en una sociedad que no le gusta pero en la que debe ser activo. La figura del detective-narrador y la eliminación de los elementos superfluos en el relato de la investigación son fenómenos que nacen en lo literario. Pero, ¿cómo de reales son los crímenes de las novelas? Éste es un tema candente en los estudios de la novela contemporánea y nuestro ponente ha avanzado algunas tipologías.
El crimen como círculo. Conan Doyle crea a Moriarty no sólo como un rival a la altura de Sherlock Holmes, sino como el origen de una causa para todo lo maligno contra lo que tiene que luchar. Al final –antes del último final resucitado– el bien y el mal terminan juntos en el fondo de una catarata.
La débil línea entre el bien y el mal. De la Aleja ha considerado que se está abusando de ese carácter extremadamente ambigüo del detective. Encontramos ejemplos en el cómic Watchmen, las novelas de Richard Stark, las dos caras actuales de Spiderman y, como punto álgido, la figura de Hannibal, de Thomas Harris, que pasa de psicópata a héroe a lo largo de la saga literaria.
El crimen como yo. Cuando la figura del detective eclipsa el retrato social de la novela, produciéndose una figura sobrerromantizada y sobreconstruida, como el protagonista de C.S.I. Miami.
El crimen de lo cotidiano. Se produce sobre todo en la novela europea, que puede considerarse como la única sucesora del momento de aquel espíritu clásico de la novela negra de los años veinte y treina americana. Manuel González de la Aleja recomendaría dentro de esta línea a Donna Leon como reflejo de la doble moral y el conflicto apariencias-realidad; Lorenzo Silva y el tema del enriquecimiento rápido; Dominique Manotti y la emigración; Henning Mankell y la violenta cara oculta de una sociedad civilizada y aburrida.

Crímenes de campus

Escrito en mayo 10, 2007
Archivado en Narrativa

Cultivada por autores tan heterogéneos como Tom Sharpe, David Lodge, Philip Roth, Guillermo Martínez, Josefina Aldecoa, J.M. Coetzee o Javier Cercas, la novela de campus –anglosajona en su origen, pero universal en la actualidad, en la que el modelo de campus norteamericano, sin vida pero con miles de zonas verdes, parece imponerse por todo el mundo– se ha constituido como uno de los subgéneros narrativos más prolíficos de las últimas décadas. Satíricas y mordaces, estas novelas sitúan sus tramas en espacios universitarios, siendo las rencillas y envidias de los docentes –fieles cumplidores de esa ley de la competencia académica de “publicar o morir”– las protagonistas de muchos de sus argumentos. La tensión entre los a priori civilizados miembros del claustro llega en ocasiona a extremos de inusitada violencia y crueldad, e incluso al asesinato –hasta ahora, y que sepamos, sólo en la ficción–.
Javier García Rodríguez, profesor de Teoría de la Literatura de la Universidad de Valladolid, ha analizado durante la jornada de esta tarde las conexiones de diversas novelas de campus con el género policiaco. Centrándose en los casos de Carol Shields, Batya Gur o Amanda Cross –pseudónimo de Carolyn Huilbrun, profesora de Humanidades de la Universidad de Columbia y activa feminista que se suicidió hace algunos años–, García Rodríguez ha esbozado una pequeña teoría sobre lo que él mismo ha denominado “novelas de teóricos criminales”. Plagadas de referencias teóricas y guiños metaficcionales, las novelas de campus de temática criminal no sólo suponen una voraz crítica contra el sistema educativo y los vicios que genera, sino también un ataque, plenamente posmoderno, contra todo lo establecido. De lo que hay, y mucho, en los ambientes académicos.

El congreso, punto de reencuentros

Escrito en mayo 10, 2007
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El Congreso de Novela y Cine Negro se está convirtiendo en una cita de reencuentros entre algunos de los “pesos pesados” del género. George Tyras y Juan Madrid volvieron a verse en Salamanca después de unos cuantos años. En días pasados, Carles Quílez y Enrique Urbizu volvieron a hablar de su viejo proyecto cinematográfico conjunto, la adaptación de la novela Asalto a la Virreina. Pepe Colubi incluso tuvo la oportunidad de recordar sus años de estudiante cuando vio a su profesora de literatura americana, Esther Álvarez López. Quién sabe si el congreso servirá para propiciar nuevos proyectos.

Juan Madrid, la buena memoria

Escrito en mayo 10, 2007
Archivado en Narrativa

“La literatura me libró de la delincuencia”. Es una de las muchas frases que ha dejado el escritor Juan Madrid en su charla de esta mañana. Su elocuencia es tan directa como los golpes que lanzaba cuando era un boxeador que todavía no había descubierto que necesitaba gafas. Y como su escritura. Madrid, uno de los históricos del género en España y que está a punto de publicar una nueva novela en Ediciones B, ha planteado su ponencia como un ejercicio de memoria: de su infancia, del despertar del deseo de leer y contar historias, de sus tiempos de estudiante en la Universidad de Salamanca, de su etapa de periodista…
Cuenta Juan Madrid que buena parte de la culpa de su oficio viene dada por no haber ido al colegio. Su madre era quien le daba clases ante la ausencia de su padre, encarcelado por los fascistas tras la guerra civil. La influencia familiar también se provenía de su tía-abuela, una mujer enamorada de un bandolero que a Madrid le recordaba en las fotos al ejército de Pancho Villa. Las historias que le contaba sacudieron su fantasía, igual que un narrador de sucesos ciego al que se dedicaba a seguir por las calles. Sus primeras incursiones literarias son anotaciones a El rey de la pradera, de Salgari, donde él se convertía en el héroe.
Con unos orígenes que le sitúan entre los perdedores de la guerra, Madrid se afilia al partido comunista. Esta condición le relegó a la sección de sucesos cuando comenzó a trabajar como periodista. Dice que fue el mejor regalo que le pudieron hacer. Conocía la calle, el argot y en una búsqueda para fraguar su estilo literario propio encuentra a Baroja y también el Cosecha Roja, de Hammett. “Me cabreaba que en las novelas todos los personajes hablaban igual. Yo quería escribir sobre la gente, la pobre gente, los peatones de la historia”. Enfocó sus reportajes como cuentos, alejados del estilo del periodismo ortodoxo. Desde Cambio 16, una revista histórica de la Transición, tuvo acceso a una información de cómo se gestaban los cambios políticos y sociales. La información que no pudo contrastar lo suficiente como para ser publicada pasó a convertirse en los temas de sus novelas. “Aprendí que los dueños de la hacienda, del caballo y de la pistola son también los dueños de las palabras. Quería, por lo menos, arrebatarle un trozo de esas palabras”.
Su aproximación al género nace como molde sobre el que relatar las tensiones de la sociedad del momento, utilizando las convenciones de la novela de detectives al estilo Hammett sobre las que aplicar el resultado de su memoria “Escribí novelas que me hubiera gustado leer. Sigo trabajando, soy un escritor compulsivo. Sin memoria no hay futuro”.

George Tyras, tras la huella de Manuel Vázquez Montalbán

Escrito en mayo 10, 2007
Archivado en Narrativa

La mejor manera de conocer la trayectoria personal y literaria de Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003) es, sin duda, acercarse a su prolífica obra. Quizá la segunda mejor manera sea escuchar a George Tyras, catedrático del Departamento de Español de la Universidad de Grenoble III. Su obra Geometrías de la memoria es una herramienta imprescindible para llegar al fondo del espíritu del gran referente de la novela negra española. Tyras ha intervenido esta mañana en el congreso con una ponencia que conjugó lo científico y lo emotivo. En ella ha analizado la trayectoria y las etapas creativas de su obra y ha indagado en los matices que se esconden tras ella. Advirtamos que sobre su obra literaria, ya que Vázquez Montalbán abarcó territorios como la poesía, el ensayo, el artículo periodístico e incluso el libro gastronómico.
Tyras sitúa su primera etapa entre los años sesenta y principios de los setenta, el denominado “período subnormal”, definido así por su autor y caracterizado por la ausencia de la escritura novelística y por un posicionamiento experimental, tratando de evitar que el escritor se convierta en un reproductor más del sistema y no en un crítico. En esta época aparece por primera vez el personaje de Carvalho en Yo maté a Kennedy, tomando el papel de un guardaespaldas gallego que asesina al presidente americano. Vemos ya la clásica ambigüedad del personaje y la noción de que, además del responsable material o visible, detrás de cada crimen hay otro responsable de carácter estructural.
Tatuaje es la primera novela de la serie de Carvalho como tal. Tyras ha señalado la intención de hacer una “novela crónica”, tomando como modelo las convenciones del género policiaco. Los mares del sur (1979), quizá la mejor de la ampia serie (23 títulos), tomaba ya como tema la especulación inmobiliaria y cierra la llamada “trilogía de la transición”. De ahí hacia el final, Carvalho va envejeciendo, la sociedad cambia y su postura aséptica y ambigüa va desembocando en una sensación de impotencia, las novelas van dejando de lado la trama de investigación e incluso el personaje se convierte en asesino, una vez más, en El hombre de mi vida.
La tercera etapa creativa de Montalbán –son etapas no cronológicas, permeables unas con otras– sería la de la “novela de la memoria”, campo en el que se centran ahora las investigaciones de George Tyras. Galindez o El estrangulador son dos de sus grandes ejemplos. La idea sería: la realidad es ambigüa y compleja, por lo que su comprensión no puede ser inmediata. En El estrangulador hace un análisis implacable y condenatorio de la sociedad y la cultura posmoderna y constata que los principios básicos de una mejora del mundo van quedando en el olvido.
Tyras ha desgranado de una manera precisa y rigurosa toda esta valiosa trayectoria. El mejor resultado sería, sin duda, haber despertado el deseo de conocerla o reencontrarse con ella una vez más.

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