Enric González, periodismo con gabardina

Compartir

Periodista de dilatada trayectoria, Enric González ha charlado esta tarde en el Congreso sobre su trayectoria profesional -que le ha llevado a publicar en medios de comunicación como «El correo catalán», «El periódico de Catalunya», «El País», «El mundo» o «JotDown», a ser corresponsal en Roma, Londres, Paría, Nueva York o Jerusalén, a trabajar como enviado especial en diversos conflictos bélicos y a escribir libros como «Historias del Calcio», «Historias de Nueva York» o «Memorias líquidas»- y sus relaciones con la novela negra. «Ser periodista -ha confesado- era para mí que como ser un personaje de novela negra». Quizá por eso una de sus primeras decisiones cuando comenzó a trabajar en un periódico fue comprarse una gabardina.

González ha trazado un recorrido desde sus orígenes como reportero en la década de los setenta hasta la actualidad. El cambio desde unos años a los que ha calificado como «violentos» hasta la actualidad no sido sencillo, y desde su posición le ha permitido ver cómo ha ido cambiando la forma de entender y de hacer periodismo. Así, se ha referido a los años en los en las redacciones se convivía con falangistas que acudían a trabajar con correajes y pistolas, y con personajes como aquellos periodistas de «El caso» que no dormían tranquilos si no veían un muero al día. De ese trabajo»bastante alcohólico» -«cuando salías tarde de la redacción, a tope, ¿a dónde ibas a ir?… pues a un bar»- aprendió González que la verdad oficial no tenía por qué coincidir con la verdad real y que algunas muertes, como aquella de un miembro del clan de los Jodorovich que llegó a la morgue con varios disparos en la espalda, se presentaban a la opinión pública como algo diferente de lo que habían sido. Emulando aquel «contra Franco vivíamos mejor» de Vázquez Montalbán, Enric González ha recordado cómo vivir y trabajar en la dictadura le llevó a no dejar de estar nunca alerta. Desde la Transición, el periodista, según él, ha tenido cierta complicidad en lo que ha ocurrido en la sociedad en los últimos años, por perder el sentido crítico que sí tenía en los últimos años de la dictadura y por no hacerse más preguntas sobre lo que estaba ocurriendo en un mundo en el que cada vez se gastaba más dinero sin que nadie se preguntase de dónde salía. En ese tránsito, González ha evocado el paso «natural» del periodismo de sucesos en el que comenzó al de economía, advirtiendo de cómo el delito pasó de ser una cuestión de bandas marginales del lumpen a estar protagonizado por delincuentes de cuello blanco.

Preguntado por la relación entre el periodismo y la novela negra, Enric ha afirmado que «el periodismo no está para sacar conclusiones, sino para contar algo que, si bien no es la realidad, sí debería parecerse», pero la novela negra sí puede ir más allá. La verdad a la que aspira el periodismo se convierte en suposición en la ficción literaria, que puede aventurar sobre qué y cómo ha pasado gracias a su capacidad de no ceñirse a hechos concretos. Rafael Chirbes, Ferrán Torrent o Manuel Vázquez Montalbá han sido algunos de los nombres que han aparecido en su charla como ejemplos de escritores que han sido capaces de contar, a su manera, el presente través de esa verdad esencial que es la literatura. Sus recomendaciones, junto a algunas sabrosas anécdotas sobre las dotes al piano de Berlusconi o la afición de Pujol por la pizza y la cocacola -«un cocacola»- han cerrado un ameno e interesante coloquio con una de las más personajes e interesantes voces del periodismo español, hijo del añorado Francisco González Ledesma, quien también dejó en 2006 su impronta en el Congreso.

Universidad de Salamanca
Salamanca, Ciudad de Cultura
Letras Corsarias
Facultad de derecho
Renfe
Avanza
Asociación de Novela y Cine Negro
Facultad de Filología de la USAL
Plaza de Anaya, s/n
37008 Salamanca
prensacongreso@gmail.com
Diseño de logotipo, carteles e imagen corporativa del Congreso:
Christian Martino Bennasar
Diseño de web:
David Boyero